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¿Por qué sufrimos? (mi opinión)

Nuestro patrón mental crea la proyección de la felicidad y el sufrimiento marcadas por patrones socioculturales. La capacidad de encontrar la paz depende de nuestra voluntad

El budismo se basa en el principio de dos verdades: la verdad absoluta y la verdad relativa.

La verdad absoluta es que, en estado puro, nuestra mente y el universo están iluminados, son apacibles y perfectos. El estado puro de la mente, según el budismo Nyingrna ( significa la unión de la conciencia y la amplitud.)

Oriol Ferrer sufrimientoLa verdad relativa o convencional es que en todo el espectro de la vida diaria, samsara (vida terrenal, pasajera e impermanente que transcurre desde el nacimiento hasta la muerte), sentimos el entorno, el mundo, lleno de sufrimiento, decepciones, dolor , ya que hemos perdido el concepto de naturaleza llevado a nuestros días, estamos desnaturalizados por programas mentales innecesarios.

Para los occidentales el yo suele significar la persona, la conciencia del ego.

La visión individual del mundo condiciona a valorar el mundo y el mismo entorno a través de las etiquetas sujetas a nuestro “yo “individual y diferenciado de la totalidad por la sombra del EGO ( desde mi punto de vista un Ego no positivo, ya que empieza la diferenciación hacia el otro con la consiguiente comparación competitiva), la visión condicionada por las anteojeras del día a día sujetos a la productividad vacía del tener ( tener algo material, tener pareja, tener lo que sea pero más que…)

A medida que nuestra mente se va tensando, nuestra emoción o nuestro dolor aumentan, y así se inicia el ciclo del sufrimiento.

Con nuestra mente «relativa» y ordinaria, nos aferramos al yo corno si fuera algo firme y concreto. Sin embargo, el yo es una ilusión, porque en la experiencia del samsara todo es transitorio, cambiante y perecedero.

Nuestra mente tal y como está programada actualmente y desnaturalizada , separada de la totalidad ( totalidad entendida como la conexión con el entorno de manera consciente e integrada) no es capaz de discernir entre lo que es real y lo que ES.

La realidad con que se valora la existencia, es una realidad inducida por intereses determinados, por lo tanto , la valoración que se pueda hacer de una realidad total es errónea. Esta valoración errónea, con el tiempo y con los nuevos factores de juego, la tendencia es al sufrimiento, ya que no disponemos de los recursos para saltar de la espiral y no nos pueden conducir a la valoración real de el estado natural de la existencia.

“En la tradición budista la ley de la causalidad se llama karma. Toda acción tiene​ ​un efecto proporcionado; todo es interdependiente. Las semillas se convierten en brotes verdes, luego en árboles, luego en frutos y flores que vuelven a producir semillas. Ese es un ejemplo muy sencillo de la causalidad. Debido al karma, nuestras acciones dan forma al mundo de nuestras vidas. Vasubandhu, el más destacado escritor metafísico de la doctrina. mahayana, decía; «Debido a las acciones del karma nacen varios mundos​”

El apego al yo crea karma negativo, costumbres y tendencias negativas. Pero​ ​no todo el karma es negativo, aunque algunas personas cometen el error de​ ​pensar así. También podemos crear karma positivo, y eso es lo que pretende la​ ​meditación.

Si nos aferramos al yo con todas nuestras fuerzas crearnos karma​ ​negativo. El karma positivo nos ayuda a despegarnos del yo, y cuando nos​ ​relajamos encontramos el equilibrio y nos volvernos más sanos y felices.

El sufrimiento desde mi punto de vista, tiene orígen, como he comentado anteriormente en el proceso de desnaturalización que sufrimos desde el nacimiento ( solamente hay que valorar como se nace www.donallum.org) y cómo morimos, totalmente desnaturalizados, por suerte la tendencia vuelve poco a poco a revertirse.

L​a​ desnaturalización programada, inducida por diferentes vectores e intereses, a través del YO ( como ente individualizado) genera un proceso de indentificación y de etiquetaje del mundo (esto es bueno para mi, lo otro es malo, para él- es un ejemplo simple pero me permite expresar que lo que deshecho por no ser lo suficientemente bueno para mi es para el otro) Este etiquetaje y discernimiento muchas veces va a corresponder que lo menos positivo ( lo malo, lo peor,…) será también para nosotros y a partir de este momento el sufrimiento ya se instala…para no irse.

Todo este programa mental y social, está inmerso en nuestra sociedad en forma de competitividad gracias al modelo económico establecido, el cual te sugiere que la felicidad está en poseer algo ( este algo siempre está fuera de ti- ya sea fuera de la familia, fuera de tu ámbito económico, fuera de tu nevera, fuera del parquing…) y el hecho de no poseerlo genera frustración y sufrimiento innecesario y desnatural.